jueves, 30 de diciembre de 2010

ZORIONAK ETA URTE BERRI ON!!

COMO CADA AÑO, DESDE HACE 2010, EL ESPIRITU DE JESUS SIGUE NACIENDO ENTRE NOSOTROS

Que su Luz siga iluminándonos y nos ayude a ser faro para los buscadores de esperanza.
Que su Amor nos ayude a mantener nuestro corazón abierto para los que necesitan nuestro calor.
Que su Fuerza nos mantenga firmes ante la injusticia, venga de donde venga.

Que este 2011, la Luz, el Amor y la Fuerza del Espíritu nos alumbre, nos acoja y nos fortalezca, a nosotros y a los que nos rodean, cercanos o lejanos

 ZORIONAK ETA URTE BERRI ON!!

Para que no perdamos el verdadero espíritu de la Navidad, quiero compartir con vosotros y vosotras esta bella canción de Silvio Rodriguez que mi buena amiga Paola me ha mostrado.

martes, 21 de diciembre de 2010

HABLANDO DE CAMPEONES

Cuando uno tiene la ocasión de asistir a un campeonato de algo, tiene la oportunidad de observar las diferentes reacciones de los competidores según ganan, pierden o se quedan en medio. Algo de esto me ha pasado este fin de semana asistiendo al Campeonato de España de cubo Rubik, evento en el que mi hijo competía. Sobre este tema ya escribía en un post anterior un relato que hablaba del cubo.
Al margen de que (y lo digo porque me apetece y se lo merece) Alex consiguiera hacer cuatro cubos a ciegas de manera simultánea, lo que le volvió a dar el subcampeonato, lo que yo quiero compartir con vosotras y vosotros es el valor del esfuerzo de estar concentrados antes de cada participación, la tensión de sentarse en la mesa, mirar el cubo (o los cubos según la modalidad) como queriendo interpretar lo que nos quiere decir, sopesar las probabilidades, visualizar el camino más corto para resolverlo y, cuando por fin se inicia el tiempo, la velocidad se impone; la habilidad de la vista y de la mente que, seguramente, va unas milésimas por delante de las manos. Y por fin, el cubo resuelto... o fallado. Y aquí es donde quería llegar yo. ¿Qué separa a un ganador de un campeón? Porque hay diferencia. El ganador, cuando pierde, se enrabieta, siente su orgullo herido y reacciona con enfado. El campeón, en cambio, se alegra de que su contrincante haya sido mejor que él y, humildemente, le felicita.
¿Y cuando ganan? El ganador, se siente el mejor, se vuelve arrogante y se cree imbatible. El campeón, se abraza al segundo clasificado y, con todo respeto, casi le pide disculpas por haberle ganado. Y eso es lo que yo vi sobre el escenario donde se celebraba el Campeonato de Rubik, a todo un campeón llamado Rodri. Teníais que haberle visto con qué sencillez se alegraba de su triunfo mientras se abrazaba, una y otra vez, a su adversario, por cierto, un chaval de 13 años. Poco después, en un aparte, me decía: "él es mejor que yo, mucho mejor que yo". No, Rodri, tú eres el mejor, como cubero en velocidad y como persona... un campeón.
- ¿Y los demás?- me preguntaréis... Los del medio... No hay nadie en el medio. Todos ellos forman un gran equipo donde todos se animan unos a otros, se alegran con sus pequeños, pero a la vez grandes logros... se entristecen con las decepciones de sus compañeros y, juntos, como una piña unida de diferentes edades, condiciones y lugares de origen, también son "altius, citius et fortius". Como Rodri, también son Campeones.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

XABIER LETE - JOHN LENNON

Hace unos día, de puntillas, tal y como habia sido su vida desde que murió su compañera Lourdes Iriondo, se nos fué Xabier Lete. Tal y como decía en un post anterior, Xabier ha sido un claro refernte en la música vasca y especialmente, entre los que sentimos la poesía como expresión más íntima de una cultura, sea la que sea. Su muerte, apenas ha tenido eco en los medios de comunicación, pero para los que sentimos como nuestra su obra, deja una huella indeleble. Como homenaje, os dejo otra bella canción,(Ni naiz) otra hermosa poesía que habla de él, pero también de una parte de mi.

Hoy, también se cumple el aniversario de la muerte de otro gran músico: John Lennon. Qué decir de él que no se haya dicho ya. También os dejo otra perla suya, más conocida. Dos personajes muy dispares, dos estilos muy diferentes. Pero ambos me han ayudado a ser como soy. El mensaje personal, intimista de Xabier y el compromiso por un mundo mejor de John. Así son ellos, amigos y amigas mias, y así soy yo.



Yo soy
La fuente limpia de los rios sucios
Yo soy
El poeta triste que va a trabajar
Por las calles bajo el sol de invierno
Yo soy
El arado (tierra arada) seco
Que se esta quedando sin flores
El huidizo corazon
Que quiere chamuscar todas las viejas pasiones.
No me preguntes la razon oculta
De todas las cosas oscuras
Ni a donde va el camino que lleva
El tiempo cambiante

Yo soy
La bestia a oscuras que cede agotada
en medio de la pelea
Yo soy
El sueño lejano que no se encuentra,
Y que huye de nada en medio del mundo
Yo soy
El que pierde en cada sonrisa
Restos de la juventud
Yo soy
El llanto de las nubes,
Que el viento del mar azota fuertemente

No me preguntes...

Yo soy
La cadena que tiene atado,
resignada, la “terrestridad”
de un pajaro que vuela.


domingo, 21 de noviembre de 2010

POR LA CALLE ABAJO


Jorge abrió la puerta de su casa y salió a la escalera. Dejó a un lado el carro de la compra y, dando un empujón a la puerta, la cerró de golpe. Vivía en el séptimo piso de una casa sin ascensor, la misma que le había visto nacer, allí arriba en la buhardilla. El sol entraba por la claraboya del tejado en una cascada de luz que iluminaba el patio interior.  Jorge se asomó por la barandilla, mirando hacia abajo, y cogiendo el carro en el hombro, bajó hasta el portal. El cristal de la puerta le dejaba ver el bullicio de la gente que subía y bajaba por la calle Iturribide y, abriéndola, salió al exterior.
Dejó el carro en el suelo y se dirigió calle abajo, hacía el Mercado de la Ribera, al igual que lo había hecho infinidad de veces con su madre en su infancia y juventud.
Aquella calle le traía muchos recuerdos. Pasó por delante del antiguo lavadero, donde con sus amigos, solía entrar a tirar piedras a las ratas que pululaban entre los escombros, y al llegar a la altura del bar “Los Tigres”, el recuerdo del olor de aquella salsa con la que servían el molusco volvió a envolverle haciéndole parar un momento. Desde aquel lugar podía ver perfectamente el efecto que hacía el comienzo de la parte estrecha de la calle, como si fuera la entrada a un túnel del tiempo.
Pasó junto a los bares de los chiquiteros, el callejón de los billares, donde jugaba a ser mayor saboreando a escondidas las partidas de futbolín. Se paró junto a la fuente que había saciado su sed tantas veces y al encaminarse a la salida del túnel aquel, le pareció oír otra vez las voces cantarinas de los niños en la escuela: uno por uno es uno, uno por dos es dos, uno por tres es tres… mientras Don Manuel y Doña Teresa les repartían con mucho cariño las botellas de leche Beyena.
Al pasar junto a la carbonería se detuvo un momento frente a ella para dejar salir al carro tirado por una mula que, lleno de carbón, se disponía a repartirlo entre las cada vez más escasas cocinas que aún utilizaban ese carburante.
Jorge por fin salió de la penumbra de la calle y la fuerza del sol le deslumbró haciéndole volver a la realidad. El viejo cine Gayarre ya no estaba allí, y con dolor pareció darse cuenta de que acababa de atravesar parte de su pasado, un espacio de su vida que no volvería. Reanudó de nuevo su marcha y enfiló por la calle Tendería, tras pasar por delante de los Santos Juanes, donde volvió a sentir en el paladar el sabor del vino consagrado y bebido a escondidas en la sacristía después de cada misa en la que ejercía de monaguillo.
Desde el final de la calle le llegaba el ruido del ajetreo del Mercado, con los camiones cargados de frutas y verduras, aparcados como podían, mientras las señoras hacían equilibrios para cruzar la Ribera sin que les atropellase el trolebús. Jorge esperó a que se pusiera verde el semáforo mientras una sonrisa asomaba a su rostro recordándose a sí mismo tirando del cable trasero del trole y escapando a todo correr mientras el conductor salía enfurruñado del autobús y lo colocaba de nuevo en su lugar acordándose de esos malditos críos.
El semáforo se puso verde y Jorge, cruzando la calle, entró en la planta del pescado dirigiéndose al puesto que, desde hacía años y al igual que su vida, parecía que se heredaba de padres a hijos.

Txema Olleta
5-02-10

domingo, 7 de noviembre de 2010

TXAKUN-TXAKUN TXALAPARTA

Los que me conocéis sabéis que una de mis mayores aficiones (después de escribir) es la Txalaparta. Ese maravilloso instrumento que tiene mucho de mágico diálogo entre la tierra (representada por la madera) y el aire, entre lo interior y lo exterior. Un diálogo en el que las makilas danzan sobre los tablones como mariposas en el aire, movidas en perfecta armonia por los txalapartaris. No los golpean sin más, los acarician sacando de ellos los sonidos y los ritmos en una danza de armonia y respeto por lo que son cada uno.
Y si alguien ha hecho de la txalaparta un instrumento de integración y de interculturalidad, ha sido Oreka TX. La han sacado del caserío para darle una entidad que antes no tenía, porque ese diálogo, antes limitado, ahora se ha convertido en un todo armonioso donde tienen perfecta cabida los sonidos del Ganges, del Africa, de cualquier parte del mundo, junto con los de nuestra gente, nuestra tierra. 
Hoy me salgo un poco del guión habitual y me atrevo a deleitaros con esta grabación de Oreka TX con Aziza Brahim, todo un regalo para los oidos y el espíritu. Con esto espero que sintais, como yo, la magia de la txalaparta.





martes, 2 de noviembre de 2010

LA BODA

Dicen los que todavía me leen, que tengo un poco abandonado este mi espacio virtual. Puede que tengan razón, y hasta es posible que, incluso, se la de. Este tiempo, desde mi último post, no he dejado de escribir, eso os lo garantizo. También es verdad que ha sido un mes lleno de sucesos, experiencias y en cierto modo, esa ha sido mi manera de escribir en ese blog virtual que es la vida. Quizá la experiencia más enriquecedora ha sido tener el honor de ser invitado a una boda rumana. 
Veréis... Adriana es una mujer increible, como todas las mujeres que vienen a un país, extraño para ellas, buscando una mejor vida para sus familias. Adriana cuida de Andrea por las mañanas hasta que la lleva a la escuela, pero es también parte de la familia. Adriana y Valentin son rumanos aunque llevan ya tiempo en España. Ella entró en nuestras vidas como un soplo de brisa suave que apenas se hace notar, pero que siempre está ahí. Por eso, como homenaje a Adriana, a Valentín y a sus hijos Alin e Irina, me he permitido escribir esta breve historia y me gustaría compartirla con vosotras y vosotros, los amigos que soleis venir a esta mi/vuestra casa. Disfrutadla como yo disfruté de la experiencia.


"Son las 12,30 del mediodía. Me acerco a la puerta de la Iglesia, mientras la gente se arremolina en torno a ella. Como instintivamente, me toco el bolsillo superior de la chaqueta y me aseguro de que el pañuelo sigue ahí. Entonces llegan los novios, en un coche sencillo; tan sencillo como sus vidas, como mis recuerdos.
El día que llegó Adriana a nuestra casa, lo primero que me impresionó fué su mirada, llena de temor y misterio. Hablaba bien castellano, aunque ella nos pedía disculpas por su peculiar acento. Claro que tampoco se podía decir que hablara mucho. Precisamente sus silencios llenos de sencillez era lo que más llenaba la casa. Se movía como una sombra delicada y, cada vez que yo le decía algo, se sonrojaba como una amapola... o como una adolescente de 16 años. Aún así, supimos que venía de Rumanía y que su marido, Valentín, trabajaba en lo que podía.
Desde el primer momento, Andrea y ella encajaron a la perfeción. La paz que emanaba Adriana contrastaba claramente con la energía que desplegaba la niña, pero lo cierto es que, tanto una como la otra, se complementaban a la perfección. Por eso, cuando Andrea nos contó, como si fuera un secreto, que Adriana se casaba con Valentín, para nosotros fué una sorpresa y un descubrimiento a pesar de los años que llevaba en casa.
Ahora, mirándoles a los dos mientras se dirigen al altar, intento imaginar como fué su llegada a España, con su soledad, sin amigos en quienes depositar sus angustias. Nos alegró mucho cuando por fin se atrevió a contárnoslo y nos invitó a participar de esa parte de su vida.
Por eso heme aquí, a la puerta de la Iglesia, con un pañuelo en el bolsillo superior de mi chaqueta, no se muy bien si para Adriana, para Valentín, para Isabel... o para mi".

martes, 21 de septiembre de 2010

EL ARBOL Y LAS RAICES

La verdad es que tenía yo una deuda pendiente con mi amigo Pablo, autor del magnífico blog de viajes "La Rosa de los Vientos". Este verano he estado recorriendo su bella tierra, de la forma que solo se puede hacer: dejándome impregnar por sus gentes, sus paisajes y, sobre todo, por sus árboles, esos bellos y altivos olivos. He recorrido más de media España y siempre descubro rincones, parajes que no conozco y que me hacen disfrutar de un país con la diversidad de gentes, aromas y colores, como es el nuestro.
El leer su blog y verle a él hablar de su tierra con ese cariño que solo tienen los hijos por sus madres, me llevó a encaminar mi rumbo hacia Castellón, el Alto Palancia y, como no, Segorbe. Y como siempre, cuando uno se acerca a otras tierras, otros pueblos y otras costumbres, debe hacerlo con cariño y, sobre todo, con respeto.
Hay que patearse las calles, adentrarse en los rincones más ocultos, dejarse impregnar por la magia del lugar.
Y el Alto Palancia la tiene. ¡Vaya que si la tiene! Los pueblos medievales de Mora de Rubielos y Rubielos de Mora (tanto monta, monta tanto), que nos hablan de batallas entre señores feudales, la majestuosidad por sencilla del Salto de la Novia, en Navajas, metida de lleno en un cañón donde se mezclan las cascadas con los remansos donde los niños y mayores encuentran sitio para sus juegos junto a los peces del río, mientras estos plácidamente serpentean entre sus piernas. La hermosura de la cueva de La Vall d´Uixo, con su rio subterraneo navegable que nos transporta a un mundo mágico donde el silencio debería imperar, si no fuera por la sobreexplotación turística que está sufriendo el lugar (me permitirá mi amigo Pablo una pequeña crítica a esta invasión masiva).
Y por encima de todo ello, dos lugares especiales: La Sierra de Espadán y Segorbe, ambos unidos por los árboles y sus raices. La Sierra se me antojó un lugar lleno de misterio y belleza serena, con pueblos sencillos, gentes sencillas, con olor a aceite y queso. Tierra de olivos, ese árbol que clava sus raices hasta las entrañas de la tierra, para luego retorcerse hacia arriba como queriendo escapar de la opresión que lo mantiene atrapado en su pasado y su historia, al igual que las gentes que habitan la Sierra. Villamalur, Higueras, Eslida... pueblos que nos hablan de sobrevivir.
Y Segorbe, un pueblo que se quiere convertir en ciudad sin renunciar a su historia, de la que hablan, y mucho, sus piedras. Y alli, entre ellas, como queriendo rendir pleitesía a sus raices, junto al Castillo, encuentro un árbol imponente, con una oración que, como homenaje a estas tierras, a sus gentes y, especialmente, a sus árboles, me vais a permitir que os traiga a este humilde blog. Amigo Pablo, no pude conocerte personalmente porque no coincidimos, eso queda pendiente para otra vez, pero sírvame este recuerdo para mostrar lo que me llevé de allí.

ORACION DEL ARBOL

Amigo, escucha :

Yo soy la tabla de tu cuna,
la madera de tu barca, la superficie de tu mesa,
la puerta de tu casa.

Yo soy el mango de tu herramienta,
el bastón de tu vejez.

Yo soy el fruto que te regala y te nutre,
la sombra bienhechora que te cobija
contra los ardores del estío,
el refugio amable de los pájaros que limpian
de insectos tus campos.

Yo soy la hermosura del paisaje,
el encanto de la huerta, la señal de la montaña,
el lindero del camino.

Yo soy la leña que te calienta en los días de invierno, el perfume que te regala y embalsama el aire a todas horas, la salud de tu cuerpo y la alegría de tu alma.

Por último yo soy la madera de tu ataud.

Por todo eso amigo que me contemplas,
tú que me plantaste con tu mano y puedes llamarme hijo....

Mírame bien pero....

....¡ NO ME HAGAS DAÑO!.

Vizconde de Chateaubriand

sábado, 4 de septiembre de 2010

EL SINDROME PRECURSAL

Mira tu por donde, a lo tonto a lo tonto, se acabaron las vacaciones. Aquí estoy de nuevo, levantándome a las 7 de la mañana, yendo a trabajar, elaborando el plan de actividades familiares para este nuevo curso... inmerso en una vorágine que me devora cada setiembre. Y resulta que, nada más llegar, me entero de que tengo que tener el síndrome posvacacional (lo dicen los periódicos). Un escalofrío me recorre el cuerpo. Debo estar enfermo, porque yo no tengo esos síntomas: depresión por la añoranza del pueblo que se dejó atrás, ansiedad pensando en la jarra (helada, por supuesto) de 1/2 litro de cerveza que te tomabas todos los días con aceitunitas en la terraza del bar de la Chus , en los asaditos que te preparabas de costilla con patatas y luego bajabas a asarlos en el horno de la Chus (muy maja esta Chus, y muy completita). 
¡Esto es horrible! ¡No soy un ser humano normal! ¡Yo no tengo ese síndrome! ¡¡¡Lo mío es peor!!!
Estoy agobiado porque la niña empieza el ballet el mismo día que vuelvo de vacaciones. Estoy angustiado porque el otro niño tenía que haber empezado los entrenamientos de baloncesto dos días antes de volver de vacaciones, estoy esquizofrénico porque el mayor empieza la universidad y el curso de EGA al día siguiente de volver, porque todavía no he acabado de entrar en casa y ya estoy pagando las matrículas de los cursos, porque tengo que hacer ya mismo el planing de todas las actividades de este curso y algunas ya han empezado, porque en el trabajo tengo ya cola de "marrones" hasta los próximos dos meses, porque...
¡¡Ya se lo que es!! ¡Buffff, menos mal! Acabo de descubrir que lo tenemos muchos padres y madres. Es el síndrome precursal, si, ese que aparece siempre al comienzo del curso y que hace que todas las fuerzas recuperadas con la cervecita y los asaditos te duren menos que un caramelo a la puerta de un colegio.
La ventaja es que es imposible que los dos sindromes te ataquen a la vez. Generalmente el precursal se come al posvacacional. De todos modos a mi me da lo mismo,  estoy comido por los síndromes.

domingo, 4 de julio de 2010

UNA HISTORIA EN PERUYES


"La silueta de las montañas se recortaba sobre la blancura del cielo nublado. El ganado pastaba plácidamente en los pastizales cercanos a la aldea, mientras la luz del sol iba decayendo al finalizar la tarde. Raúl enfiló con el coche la última subida a Peruyes, por la carretera estrecha, y aparcó junto al pequeño hotel rural en el que había alquilado una habitación con intención de pasar el fin de semana. Se bajó del coche y sacando su maleta se paró en la puerta del pequeño establecimiento observando su fachada.
El nombre del lugar, “Aultre Naray”, le evocaba recuerdos del pasado en aquella aldea que le vió nacer primero,  y marchar en su juventud, buscando un futuro que se le negaba en  aquel pedazo pequeño de Asturias, donde a lo único que podía aspirar era a cuidar las vacas de su padre..
Aquel día, hacía treinta años, Raúl rompió muchos lazos con su padre, con Peruyes y con Roxana, su amor de juventud. Ahora, delante de aquella casa que le vió nacer, volvía para cerrar un círculo que había dejado abierto con su marcha."

El último dia que nos reunimos en el "Club de los contadores de historias" , nuestras maestras nos dieron la última lección de humildad, tan importante, a mi entender, para ser un buen escritor. "No os molestéis en intentar inventaros un nuevo tema para escribir. No lo conseguiréis. Todos los argumentos que se os ocurran, seguramente ya están escritos por alguien. Lo que diferencia a un escritor de otro, lo que os hará únicos, es la forma en la que contéis vuestras historias."
Lo que habéis leido, amigas y amigos, al comienzo de este post, es un trozo de un argumento que, seguramente ha sido tratado cien mil veces en un libro por muchos autores, la historia de un joven que deja su tierra en busca de fortuna, y al cabo de unos años vuelve a su pueblo. Pero la diferencia, fundamental, que lo distingue de otros es quién la escribe y cómo lo quiere contar. Y ese, amigos mios, soy yo. Los lugares son verdaderos, existen; la historia... quien sabe... ¿porqué no?
Un lugar y una gente que han dejado huella en mi vida. Puede ser el embrión (de hecho lo es) de una historia que prometo escribir y publicar. Sin pretensiones, con humildad. Asturias es una tierra que me embruja. Peruyes y la gente que en él habita, me inspiran y animan. Espero no defraudarles. Mientras llega ese momento, os invito a dejaros inundar por la paz y el cariño de este lugar.

domingo, 20 de junio de 2010

JOSÉ SARAMAGO, UN ATEO MISTICO

Una amiga mía ha dicho de él que era un "ateo místico". Seguramente José Saramago no estaría de acuerdo con esa definición, pero yo si. Solo se entienden las cosas que nos ha dejado escritas, si lo vemos desde esa perspectiva. No es hora de homenajes, ni de llorarle, ni de despedidas. Seguramente el mejor homenaje que podemos hacerle es leer sus obras. Por esta vez no voy a decir nada más de él, especialmente porque se ha escrito ya y mucho. Yo, pobre aprendiz de escritor, no tengo más que traeros lo que de él ha escrito el teólogo José Tamayo en "El País". Me perdonaréis la extensión del texto, pero creo que su autor y la figura de José Saramago lo merecen, y porque comparto plenamente esta reflexión.

EN LUCHA TITÁNICA CON DIOS


"Dios es el silencio del universo, y el ser humano el grito que da sentido a ese silencio". Esta definición de Saramago es la más bella que nunca haya leído o escuchado. Merecería aparecer entre las veinticuatro definiciones -con ella, veinticinco- de otros tantos sabios reunidos en un Simposio que recoge el Libro de los 24 filósofos (Siruela, Madrid, 2000), cuyo contenido fue objeto de un amplio debate entre filósofos y teólogos durante la Edad Media. Para un teólogo dogmático, definir a Dios como silencio del universo quizá sea decir poco. Para un teólogo heterodoxo como yo, seguidor de las místicas y los místicos judíos, cristianos, musulmanes y laicos, es más que suficiente. Decir más sería una falta de respeto para con Dios, se crea o no en su existencia. "Si comprendes -decía Agustín de Hipona- no es Dios".
Saramago compartió con Nietzsche la parábola de Zaratustra y el apólogo del Loco sobre la muerte de Dios y quizá pudiera poner su rúbrica bajo dos de las afirmaciones nietzschianas más provocativas: "Dios es nuestra más larga mentira" y "mejor ningún dios, mejor construirse cada uno su destino". Quizá coincida también con Ernst Bloch en que "lo mejor de la religión es que crea herejes" y en que "sólo un buen ateo puede ser un bueno cristiano, sólo un cristiano puede ser un buen ateo". Su vida y su obra fueron una lucha titánica con Dios a brazo partido que terminó en tablas, sin vencedor ni vencido.
En su novela Caín recrea la imagen violenta y sanguinaria del Dios de la Biblia judía, "uno de los libros más llenos de sangre de la literatura mundial", al decir de Norbert Lohfink, uno de los más prestigiosos biblistas del siglo XX. Imagen que continúa en algunos textos de la Biblia cristiana, donde se presenta a Cristo como víctima propiciatoria para reconciliar a la humanidad con Dios y que vuelve a repetirse en el teólogo medieval Anselmo de Canterbury, quien presenta a Dios como dueño de vidas y haciendas y como un señor feudal, que trata a sus adoradores como si de siervos de la gleba se tratara y exige el sacrificio de su hijo más querido, Jesucristo, para reparar la ofensa infinita que la humanidad ha cometido contra Dios.
El Dios asesino de la última novela de Saramago sigue presente en no pocos de los rituales bélicos de nuestro tiempo: en los atentados terroristas cometidos por supuestos creyentes musulmanes que en nombre de Dios practican la guerra santa contra los infieles y en la respuesta a dichos atentados por parte de dirigentes políticos cristianos que apelan a Dios para justificar la el derramamiento de sangre de inocentes en operaciones que llevan el nombre de Justicia Infinita o Libertad Duradera.
Tras estas operaciones, Saramago no podía menos que estar de acuerdo con el testimonio del filósofo judío Martin Buber: "Dios es la palabra más vilipendiada de todas las palabras humanas. Ninguna ha sido tan mancillada, tan mutilada... Las generaciones humanas han hecho rodar sobre esta palabra el peso de su vida angustiada, y la han oprimido contra el suelo. Yace en el polvo y sostiene el peso de todas ellas. Las generaciones humanas, con sus partidismos religiosos, han desgarrado esta palabra. Han matado y se han dejado matar por ella. Esta palabra lleva sus huellas dactilares y su sangre... Los hombres dibujan un monigote y escriben debajo la palabra 'Dios'. Se asesinan unos a otros, y dicen: 'Lo hacemos en nombre de Dios'... Debemos respetar a los que prohíben esta palabra, porque se rebelan contra la injusticia y los excesos que con tanta facilidad se cometen con una supuesta autorización de 'Dios'". Yo también pongo mi rúbrica bajo esta afirmación de Buber.
La lucha contra los fundamentalismos, los religiosos y los políticos, es el mejor antídoto contra el Dios violento y contra la violencia en nombre de Dios. En esa lucha no violenta estuvo comprometido Saramago de pensamiento, palabra y obra. Su vida fue todo un ejemplo de ética solidaria. Bien merece nuestro reconocimiento. ¡Gracias, José Saramago!
Juan José Tamayo es teólogo y autor de La crisis de Dios, hoy (EVD, Estella, 2008, 3ª ed.)

jueves, 10 de junio de 2010

DE SOMPORT A PUENTE LA REINA, DE FUERA HACIA ADENTRO

Ya estoy otra vez de vuelta. Tal y como prometí. Ha sido fantástico, impresionante, hermoso, mágico... y podría utilizar cientos de calificativos, pero solo diré una cosa: no me ha defraudado. La verdad es que el Camino, sea cual sea, nunca lo hace, y en este caso, al descubrimiento del itinerario físico, hay que añadir que ha sido un encuentro continuo conmigo mismo. Unas veces gratificante, otras doloroso, porque el camino tiene estas cosas, no siempre es benévolo con uno, pero al final siempre enriquece.
Desde Somport donde la majestuosidad del paisaje te hace ser más pequeño y humilde, pasando por San Juan de la Peña, cuyo ascenso me hizo sufrir de lo lindo, como si tuviera que hacer una limpieza personal muy profunda, en la búsqueda de mi propio Grial,  para luego poder sentir la magia y la fuerza que llenan este lugar, incluso envuelto en la niebla. Pasando por Lumbier, donde la fuerza del agua lima las asperezas de los obstáculos más difíciles y se abre paso a través de ellos abriéndose camino; la hospitalidad, la paz y serenidad y la soledad de pueblos como Arres, Artieda o Undués, donde todavía es posible el encuentro contigo mismo. Y al final, el broche de oro, Santa Maria de Eunate, donde ha quedado recogido y sellado de nuevo mi pacto con el Camino: el del agradecimiento y el de mi propio renacimiento.
Han sido dias agradables, silenciosos, solitarios, dolorosos... Con muchas preguntas a las que buscar respuestas. De algunas la he hallado en las sendas, soledades y caminos de estos días. Otras me han sido respondidas a mi vuelta. Y el resto, estoy seguro de que llegarán más antes que después. El Camino no entiende de tiempo.
En todo caso he cerrado varios círculos, y eso es importante.
Os dejo algunas imágenes de las claves que me han traido a estos lugares. He escrito muchas cosas claro que si, y os prometo que las contaré, pero primero dejad que lo asimile.

SOMPORT


SAN JUAN DE LA PEÑA


SANTA MARIA DE EUNATE

martes, 18 de mayo de 2010

DESDE MIS PASOS

La verdad es que el momento ha llegado casi sin darme cuenta, como de puntillas. El lunes próximo inicio mi Camino Aragonés. Ha sido una espera tranquila, serena. Y aquí estoy, a punto de darle un nuevo giro a mi espiral. Porque voy con mi buen amigo Dani (no os confundáis, no es mi hijo). Sí, el mismo que me trajo a este sendero que tantas experiencias íntimas me ha proporcionado; el mismo Dani con el que hice aquel Camino tan duro en invierno con la peregrina idea de soltarme de su mano y empezar a recorrer el mio propio. Es así. Hace muchos años,en el 93,  él me enseñó y descubrió el Camino de las Estrellas. Unos años después, junto con él y bajo un cielo estrellado como nunca he vuelto a ver, camino de Astorga a siete bajo cero, descubrí lo doloroso de la separación y comencé a experimentar mi propio Camino. Y ahora, 17 años después, compartimos juntos esta nueva experiencia, sin maestros ni discípulos, recorriendo una senda en la que cada uno es su propio maestro y discípulo a la vez. Llevo la vara que me regaló en mi primer camino, y que a fuerza de ser mi soporte y compañera en infinidad de vicisitudes y a través de los años, ha adquirido la serenidad y fortaleza de mi madurez.
Me llevo, también, a mucha gente, pero especialmente a Isa, Alex, Dani y Andrea (por orden de edad para que no haya ni primeros ni últimos). y me llevo, sobre todo, un pequeño cuaderno que será mi verdadero compañero de viaje, un bolígrafo que plasmará mis sensaciones y experiencias y, especialmente, un corazón y una mente totalmente abiertas, porque este viaje, amigos y amigas mias, es, ante todo, una llamada. Y tengo que descubrir qué me quiere decir.
Prometo volver y compartirlo con vosotras y vosotros.

jueves, 6 de mayo de 2010

LA PRIMERA COMUNIÓN

Les tengo a mis fans preocupados porque hace más de un mes que no escribo, y no les falta razón. Un mes es mucho tiempo, sobre todo para alguien como yo que necesita escribir, tanto como comer. Lo que pasa es que, el día a día a veces nos absorbe y, en mi caso mi trabajo, me impide aquello que realmente me desarrolla como persona. Sin embargo heme aquí de nuevo, compartiendo con vosotras y vosotros mis pequeñas cosas. Y la última, y muy importante por cierto, ha sido la Comunión de mi hija. No voy a hablar aquí del sentido que tiene para mi hacer la primera comunión, especialmente porque, para ser sinceros, la importancia fundamental está en el hecho de comulgar, de compartir de manera más consciente, da igual que sea la primera, la segunda o la vigésima. También es verdad que, "la primera vez" de algo, es muy importante. Por eso, la ocasión se merecía algo especial (en realidad mi hija se merecía algo especial) y he aquí que lo he hecho con lo que mejor se me da (creo): escribir una poesía para ella. Un buen amigo me decía que la protagonista del evento era ella, no yo. Y tiene razón en parte. Es ella, no hay duda, pero por eso, esta poesía es un homenaje a ella principalmente, pero también a nosotros, a su madre, a mi, a sus hermanos, que la hemos acompañado hasta aquí y con quienes ha COMPARTIDO momentos importantes en nuestra pequeña vida familiar. Ese día todos hicimos la primera comunión. Esta poesía es fiel reflejo de ello. Que vuesas mercedes la disfruten.

Eres fruto de una promesa,
y señal de una esperanza.
Cuando llegaste a casa
te sentamos en nuestra mesa
y soñamos un futuro,
lleno de felicidad y sin tristezas.


La tercera, pero no la última;
nueve años, pero no la pequeña,
tu mirada tranquila y serena,

tus hermanos, el sol y la luna,
y tú, Andrea, una estrella,
que de noche nos ilumina.


Te llevamos de la mano,
recorriendo con nosotros el Camino,
aprendiste la alegría del Bautismo,
amiga de Jesús y, con tus hermanos,
paso a paso, los cinco juntos,
seguimos la huella de los peregrinos.


Siempre de los demás pendiente,
a ayudar y compartir dispuesta,
así queremos que seas, valiente,
el corazón como puerta abierta,
tal y como Jesús nos enseñó,
a no mirar desde la barrera.


Hoy es un día dichoso,
Jesús comparte contigo su mesa,
y aunque a veces te pesa
este camino sinuoso,
¡sigue danzando, Andrea!
con tu sonrisa abierta.

domingo, 21 de marzo de 2010

MONTADO SOBRE PEGASO

Hace poco hacíamos un trabajo en nuestro Club de los contadores de historias sobre las elegías y las odas, y nuestras queridas maestras nos pedían que recordáramos un objeto que para nosotros tuviera un significado muy especial. Lo primero que me vino a la mente fue mi primer triciclo, un bello ejemplar de cabalgadura con tres ruedas, volquete trasero azul, manillar rojo y resto de piezas de color amarillo. Un hermoso corcel con el que viví grandes aventuras emulando por las campas y terraplenes de Dolareche, a mis ídolos del motocros, a quien mi padre solia llevarme a ver a las laderas de San Roque, en Archanda. Y he aquí que surgió esta elegía como homenaje a mi querido triciclo. Que vuesas mercedes lo disfruten.

MONTADO SOBRE PEGASO

Montado sobre Pegaso
viví aventuras sin fin,
convertido en barco pirata
me llavaste del uno al otro confín.

Juntos subimos montañas,
descendimos a las profundidades,
agarrado a tus cuernos de toro bravo
escapando de los corrales.

Galopaste por entre las nubes
cual corcel bello y alado,
y al final te rompiste
en mil y un pedazos.

Solo tenías una pega,
que había que pedalear.
Mi niñez acabó yéndose contigo,
cuesta abajo y sin frenar.

martes, 9 de marzo de 2010

REHENES, DUALISMOS Y OTRAS FILOSOFÍAS

Estos días he tenido con mi hijo el mayor dos conversaciones muy interesantes a la vez que divertidas. Para quien no lo conozca diré que es el protagonista del relato que publiqué en un post anterior titulado "El cubo". Es un chaval, a sus 17 años, con una lógica aplastante, "casi" todo raciocinio y un futuro gran investigador y matemático.
La primera vino a cuento de la noticia publicada en la prensa de que el terremoto de Chile había movido unos centímetros el eje de la Tierra. Yo dije, como comentario, que nos creemos los dueños de la Tierra cuando en realidad somos rehenes de ella. Aquí es el planeta el que manda, apostillé. Entonces, Alex, en una mezcla de conceptos que le sirvieran para  argumentar sus tesis, dijo: Está claro, aquí lo que manda es la naturaleza, la evolución. Yo le miré con una sonrisa y, por esta vez,  no le dije nada.
A los pocos días volvió a la carga. Me pregunta: "Aita, ¿vosotros sois dualistas?
- ¿Qué es eso?- le pregunté yo.
- Los que creéis en la existencia del cuerpo y el alma- me respondió.
-Y ¿tu qué opinas?- le pregunté.
- Yo creo que solo existe el cuerpo. El resto, las emociones, los pensamientos, el dolor... no son sino reacciones químicas. Somos fruto de una evolución- me respondió, dicho aquí de manera muy resumida.
- Nosotros pensamos que hay algo más que el cuerpo y las reacciones químicas, - le respondí- es más, pensamos que existen una serie de vehículos que llamamos físico, emocional y mental regidos por el alma, que es el ser supremo y es el que evoluciona- le dije yo- Tu eres como eres por tu bagaje personal, el que traes de tu experiencia en esta familia, en la sociedad, tus genes pero sobre todo tu experiencia como alma de otras encarnaciones.. - Y os juro que me quedé tan ancho.
Y él se quedó un momento pensativo y me dijo: -ya... y antes de que existiera el hombre en la tierra, cuando los dinosaurios ... ¿donde estaban las almas?-
Y digo yo... Ante una lógica tan aplastante, esta es una de esas ocasiones en las que lo único que te cabe es aferrarte a tus creencias y decir como el gran Galileo Galilei: " y sin embargo, se mueve". Y pensar que ya nos ha dicho que cuando acabe la carrera de matemáticas igual hace la de filosofía...


lunes, 8 de marzo de 2010

8 DE MARZO

Las y los que me seguís, sabéis que en este blog nunca publico posts relacionados con temas políticos ni laborales, y tampoco sociales, salvo que surgan de alguna reflexión personal. pero hoy es un día que trasciende todo esto. 8 de marzo, Dia Internacional de la Mujer. De las que trabajan fuera y dentro de casa. De las que sufren la dureza del paro (de ellas o de sus compañeros), de las que son maltratadas, explotadas. Dia de las mujeres que sufren la lacra de la prostitución,la miseria y el dolor de ver morir a sus hijos/as de hambre y sed. Es el día de la mujer europea, estadounidense, pero también de la colombiana, sudamericana, china, africana, bereber, saharaui, pakistaní, hindú... Es el dia de la Mujer, con mayúsculas.
¿Y porqué trasciende? porque este día supera el valor político, laboral y social de la fecha. Por encima de todos estos componentes está el factor humano, la degradación para la especie que supone el sometimiento de un ser humano por otro. Por que de eso hablamos, de personas.
Lo malo de estas fechas es que igual nos pensamos que este día es especial, que ya celebramos el 8 de marzo. Pero no nos engañemos, todos los dias del año tienen que ser 8 de marzo, todos los dias del año, nosotros, los hombres, tenemos que reconocer a nuestras compañeras, amigas, hermanas... como iguales e involucrarnos en su lucha contra esta sociedad machista. Y todos los días del año, vosotras, las mujeres tenéis que reconocernos a nosotros, los hombres, como compañeros de ese viaje, y dejarnos un hueco a vuestro lado para marchar juntos contra esa misma sociedad que a nosotros también nos oprime y poder labrarnos juntos ese futuro.
Espero que me perdonéis este pequeño discurso.
Que paseis todas un buen día.

martes, 23 de febrero de 2010

PARA ANDREA

Esta es una de mis primeras incursiones en la poesía y que menos que dedicarle una a mi hija. La verdad es que refleja lo que un padre siente cuando ve a su hija crecer, hacerse mayor. Yo, sinceramente, lo vivo con mucha ternura, incluso con bastante alegría, pero también con una cierta incertidumbre. Es normal, la princesa deja de serlo para convertirse en reina, la niña crece para convertirse en mujer. Aún así, aún con todo, ella sabe que, pase lo que pase, siempre estaré a su lado.


TU SONRISA Y TUS MUÑECAS

Estrellas y alegrías,
llantos y pañales.
Recuerdo tu nariz respingona,
el chupete caído por los portales.

El primer día de cole,
la aventura de la despedida,
“la selva del Amazonas”,
mes a mes, día a día.

Las tardes en el parque
las noches de desvelos,
los miedos y alegrías,
siempre mirando hacia el cielo.

Los primeros sonrojos,
el fuego desbordado
de tu primer amor
en tu pecho anidado.

Has crecido hacia el cielo,
te has llenado de incertidumbre
y al fin, has alcanzado
el sol desde la cumbre.

Ahora te has hecho mayor
de la A a la Z,
pero siempre tendré en el recuerdo,
tu sonrisa  y tus muñecas.

Txema Olleta
11-06-09



miércoles, 10 de febrero de 2010

¿LLEGAREMOS A TIEMPO?

Hace poco hemos sentido encoger nuestro corazón con las imágenes de la tragedia de Haití. Miles de muertos y desaparecidos. Este mundo es así. Con la misma velocidad con la que nos llegan las imágenes de cada tragedia, se nos borran las de la anterior. ¿Donde está nuestro dolor por la tragedia de las niñas de los orfanatos chinos, o las del tsunami, o las de las pateras que, como un goteo incesante, nos llenan de inmigrantes muertos las costas de este país? No hay que ir tan lejos. Las calles de nuestras grandes ciudades están llenas de tragedias, de dolor, hambre y miseria. Las condiciones de vida de algunos barrios de Madrid, por ejemplo, no tienen nada que envidiar a las de Calcuta. Ya se que a más de uno le escandalizará tal comparación, pero mi pregunta, la que me hago a mí mismo, es: ¿Qué hago yo para acercarme a esas personas? ¿Cómo me acerco a los pobres y comparto su dolor? ¿Hasta qué punto utilizo a "Calcuta" para justificarme por mi falta de compromiso para con los desamparados con la excusa de que está lejos?
En el dia a dia de mi trabajo, intento ser coherente con lo que mi conciencia me dicta, y en ese intentar ser coherente busco a mi alrededor la manera de responder a esas llamadas. Y os puedo asegurar, queridos y queridas amigas, que no tengo que mirar muy lejos ni abrir mucho los oídos para sentir y escuchar el lamento de personas que buscan ese apoyo. Pero lo que realmente me preocupa, lo que de verdad siento como una losa es si estamos todavía a tiempo de movernos, de revelarnos contra el silencio que nos oprime, que nos ahoga. Si no será demasiado tarde para hacer de nuestro corazón una inmensa antena parabólica, si no lo tendremos demasiado encallecido a costa de las grandes tragedias que nos hagan olvidar los pequeños lamentos que nos rodean y a los que si podemos dar calor humano.
Esa era mi duda hasta que escuché esta canción de Rosana. A pesar de lo que parezca, es un canto de esperanza, pero sobre todo nos marca un sendero que seguir. Sencillo, cercano, libre, pero a la vez lleno de compromiso. Y, amigos, eso es lo jodido.

Si robaran el mapa del país de los sueños

Siempre queda el camino que te late por dentro
Si te caes te levantas, si te arrimas te espero
Llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo.

Sólo pueden contigo, si te acabas rindiendo

Si disparan por fuera y te matan por dentro
Llegarás cuando vayas, más allá del intento
Llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo.




miércoles, 3 de febrero de 2010

LA CUENTA ATRAS

Ha comenzado la cuenta atrás en mi nuevo proyecto (del que ya os hablaba en un post anterior) de recorrer el Camino Aragonés allá por finales de mayo. La cuenta atrás en muchos sentidos. Una cuenta atrás de mentalización, de interiorización y de disfrute de los previos a ese día. No me gustan los años Xacobeo, no los acepto y no creo en ellos. Solo creo en la magia del Camino de las Estrellas. No quería hacerlo en un año como este, y así lo he expresado muchas veces y de hecho no tenía la menor intención de hacerlo en este. Sin embargo algo me ha llamado, una sensación. Como todos los mensajes que me llegan del Camino, no sabría definirlo. Algún amigo me ha dicho que lo hago porque no se cuándo lo podré hacer en el futuro. Quizá, pero para mi no es motivo suficiente. Hay muchas cosas que no sé cuándo las podré hacer y no por eso las hago ahora. Es verdad que no he elegido este tramo por casualidad. Es el menos transitado, el más tranquilo, incluso en Jacobeo. Para mi es muy personal, muy íntimo. Quiero experimentar el Camino de las Estrellas. Tengo dos hitos importantes que quiero  sentirl muy dentro, en mi interior: San Juan de la Peña y Eunate. Porque para mi, este Camino, es el Camino de los Templarios. Os dejo un aperitivo. Un trozo del libro de Garcia Atienza "La Ruta Sagrada". Esto es para mi el Camino, se llame como se llame. Y, sobre todo, la frase final, define muy bien mi experiencia del mismo y mi sentir hacia lo que esta Senda supone. Disfrutadla y preparaos para el futuro.

El camino de la vida lo recorremos hacia nosotros mismos. Pero lo compartimos con los que nos rodean, de modo que ese recorrido es una búsqueda de nuestra propia identidad, tanto en lo que tiene de individual como en lo que pertenece al universo del que formamos parte. Así es el Camino: nos descubre su naturaleza cósmica y, al mismo tiempo, nos penetra para descubrirnos lo que somos.
Las claves del Camino nos muestran la importancia del ser en tanto que se comunica; es decir, en tanto que se entrega en la misma proporción en que recibe.
Sin ese toma y daca, intercambio amoroso donde los haya, es inútil emprender el Camino, ni alcanzar la transformación interior que nos ofrece. Por eso, uno debe saber qué es lo que lleva dentro de sí que merece ser entregado, para luego integrar en ese vacío lo que se le ofrece.
Pero una advertencia: si me ven seguir más allá de Compostela, déjenme marchar, que cada cual sabe adónde le lleva el Camino que ha emprendido.
(La Ruta Sagrada-Juan G. Atienza)

viernes, 29 de enero de 2010

¡ESTO ES UN PADRE!

Hoy he visto este video en el blog de Iñaki Kasares. No voy a decir nada sobre la sensibilidad masculina,  o el hecho del sentimiento y la afectividad del ser padre (masculino), o el hecho de que los hombres también somos capaces de expresar nuestra ternura para con los hijos. Prefiero que veáis el video. En sí mismo lo dice todo.

jueves, 28 de enero de 2010

DESDE LO COTIDIANO

Cuando escribí el relato que vísteis en un post anterior, "EL CUBO", no tenía la menor idea de que sería el comienzo de ningún proyecto. pero el hecho es que, a raiz de escribirlo,  me surgió la idea de hacer un relato para cada uno de mis hijos, historias que retrataran su carácter a través de un logro conseguido o por conseguir. Y de aquí me llevó a iniciar una serie de relatos que, con estas premisas, retrataran personas o situaciones cercanas a mi. Por eso la serie se llama "Desde lo cotidiano".
"El cubo" fué el inicio, pero ahora os presento otra de esas historias. "En el aire" retrata algo tan simple en el baloncesto como es un "mate", pero es sobre todo la fotografía de mi hijo Dani. Disfrutad de él tanto como yo disfruté escribiéndolo.


EN EL AIRE

Los aficionados fueron entrando en el pabellón mientras la música de las txarangas iba llenando el ambiente. Era un partido de cadetes, pero aquello parecía la ACB por el enorme ambiente existente. Bien es cierto que era la final del campeonato de basket y ello propiciaba el éxito de público.
Me senté en la primera fila cercana al campo para no perderme nada de aquel partido. Dani se había preparado a conciencia para dar el cien por cien. Yo le había visto jugar toda la temporada y, aunque sabía que el entrenador confiaba en él, lo cierto es que no había conseguido ser titular indiscutible y yo esperaba que, con sus cualidades físicas, explotara un día de estos. Aún así, Dani era una pieza importante para el equipo. Jugaba de base, habitualmente, y su principal preocupación estaba en que no lograba crecer lo suficiente como para hacer los mates que sus compañeros más altos del equipo si obtenían.
Dani lo intentaba una y otra vez, pero no lo conseguía. Yo le solía animar diciéndole: "ya lo conseguirás, no te preocupes". Pero le veía día tras día esforzarse en vano.
Con un estruendo de voces y bocinas entraron los jugadores de ambos equipos en la cancha. Yo les veía impresionados por la enorme expectación que había generado este partido y temí que ello les acobardara. En cuanto los árbitros dieron la señal de comienzo, enseguida me percaté de que el ambiente de las gradas se había trasladado a la cancha y ambos equipos se entregaron al partido de tal manera que el tiempo se sucedía con un marcador muy igualado. Yo le veía a Dani muy seguro de sí mismo en su papel de organizador del juego, iniciando las jugadas, dando órdenes, y me daba cuenta de que sus compañeros de equipo lo aceptaban con un gran respeto. Dani, salía de atrás botando el balón con parsimonia, mientras de reojo miraba las posiciones de sus compañeros y mentalmente elaboraba la jugada. De vez en cuando sorteaba a sus adversarios, más altos que él, por entre sus piernas y al llegar bajo la canasta hacía una pirueta y encestaba.
Así, llegaron al descanso con un empate en el marcador. El entrenador les debió felicitar en el vestuario porque al salir de nuevo a la cancha lucían en sus rostros una expresión de haber conseguido algo importante. En la misma tónica transcurrieron el tercer y casi todo el último cuarto. En el marcador se sucedían los empates o las ventajas mínimas para uno u otro equipo. A falta de dos minutos para el final salió de nuevo Dani a la cancha. En su rostro, la expresión de la tranquilidad y la confianza en sí mismo y en los compañeros. Hacía su papel, como siempre, pero me di cuenta de que sus ojos miraban al aro de vez en cuando. La tensión se mascaba en el ambiente. A falta de 12 segundos para el final ambos equipos estaban empatados y tenía la posesión del balón el equipo contrario. De repente le vi a Dani apretar los puños y tensionar los músculos de la cara y con una finta ágil robarle el balón al jugador contrario. El público se puso de pie enardecido y aumentó el vocerío. Dani avanzó con rapidez, atravesó el medio campo y le pasó el balón a su pívot que estaba a la derecha de la canasta contraria, un poco lejos todavía de ella. Este, ante la presencia de un contrario, tuvo que tirar a canasta. Quedaban cinco segundos. Dani vio que el balón no entraría, echó a correr y esquivando a dos jugadores llegó al pie de la canasta y saltó. El tiempo se paró de repente y mi corazón también. El público enmudeció. Entonces lo vi. El balón, un poco pasado de la canasta, suspendido en el aire; Dani pegó un salto y se colocó junto a él con los brazos extendidos. Como si fuera una película a cámara lenta, Dani cogió el balón con fuerza y lo metió en la canasta, así como estaba, suspendido en el aire. Cayó de espaldas en el suelo y se quedó quieto mirando la canasta. Entonces se levantó y los jugadores de los dos equipos le rodearon de abrazos y felicitaciones. El público enardeció llenando el pabellón con su nombre. Entonces él me miro con el rostro lleno de felicidad, dándome las gracias con la mirada por haber confiado en el.
Poco a poco, todo el mundo fue abandonando el pabellón. El público, los jugadores... yo me quedé un poco más disfrutando del momento, de Dani y de su mate. El mate que le acababa de hacer a su vida.